Qué está pasando en tu cuerpo cuando empieza la perimenopausia (y quizá nadie te lo explicó así)
- Casandra Soriano
- 2 hours ago
- 7 min read
Hay un momento, normalmente a partir de los 40 años —a veces antes, a veces después— en el que muchas mujeres empiezan a notar algo extraño. Para algunas, incluso aparece como una especie de menopausia a los 40, aunque en realidad muchas veces lo que está empezando es la etapa previa a la menopausia: la perimenopausia.
No es un síntoma claro.
No es un diagnóstico evidente.
No es algo que puedas señalar con un dedo.
Es más bien una sensación:
El descanso nocturno empeora.
Te notas más irritable o sensible.
Tu energía ya no es la misma.
Tus ciclos menstruales empiezan a cambiar y tu periodo menstrual puede volverse más irregular.
Aparecen sofocos y sudores nocturnos o episodios de sudoración nocturna que antes no tenías.
Y mentalmente todo parece más “ruidoso”: más dispersión, más cansancio mental o incluso niebla mental en la perimenopausia.
Y aparece la pregunta inevitable:
“¿Qué me está pasando?”
Durante años, muchas mujeres reciben respuestas incompletas: es por estrés, ansiedad, cansancio, edad…
Pero en muchos casos, se puede acompañar de cambios hormonales relacionados con la fluctuación de los niveles de estrógenos y otros niveles hormonales.
Es una transición biológica: la perimenopausia.
Y entender y hacer las paces con esto cambia completamente la experiencia.
Si estás empezando a notar cambios y no sabes si pueden estar relacionados con la perimenopausia, podemos ayudarte:
Qué es realmente la perimenopausia
La perimenopausia no es un evento que sucede un día en concreto, tal y como sucede con la menopausia.

Es la etapa de transición en la que tu sistema hormonal empieza a reorganizarse progresivamente antes de la menopausia. Puede durar varios años y, en muchas mujeres, aparece entre los 40 años y los 50 años, aunque cada cuerpo tiene su propio ritmo.
Es la etapa de transición en la que tu sistema hormonal empieza a reorganizarse progresivamente antes de la menopausia. Puede durar varios años y, en muchas mujeres, aparece entre los 40 años y los 50 años, aunque cada cuerpo tiene su propio ritmo.
No es que las hormonas desaparezcan. Por supuesto, tampoco es que “fallen”.
Lo que ocurre es algo mucho más interesante (y complejo): los niveles hormonales empiezan a fluctuar, especialmente los niveles de estrógenos.
Como explican referentes como la neuróloga Lisa Mosconi, el cerebro femenino es profundamente sensible a los cambios hormonales, especialmente a la variación de estrógenos, que actúan como moduladores de energía cerebral, memoria y estado de ánimo (si no has leído sus libros te animamos a hacerlo, en este artículo compartimos 5 libros sobre perimenopausia y menopausia que recomendamos desde Shakti).
Tu cuerpo es como una orquesta, cambia de ritmo
Imagina tu sistema hormonal como una orquesta.
Durante años, cada instrumento ha mantenido un ritmo bastante coordinado:
estrógenos
progesterona
cortisol
insulina
Pero en la perimenopausia, el director empieza a cambiar el tempo.

La progesterona suele ser la primera en disminuir.
Los niveles de estrógenos empiezan a subir y bajar de forma irregular.
El sistema de respuesta al estrés se vuelve más sensible.
Y esto no es un fallo. Es una reorganización hormonal.
Como ocurre en cualquier orquesta, cuando cambia el ritmo de uno de los instrumentos, el resto también tiene que adaptarse.
Y eso es precisamente lo que empieza a hacer tu cuerpo.
Lo que esta reorganización provoca en tu cuerpo
Este cambio hormonal no se queda en el sistema reproductivo.
Además, muchas mujeres describen esta sensación como niebla mental en la perimenopausia: dificultad para concentrarse, sensación de lentitud mental, olvidos puntuales o la impresión de que la cabeza no responde con la misma claridad de antes.
Tal y como siempre explicamos, el cuerpo está perfectamente conectado, y por eso los cambios que empiezan en esta etapa no se expresan en un solo lugar, sino en múltiples sistemas al mismo tiempo.
El cuerpo no funciona por partes aisladas, sino como una red conectada que responde en conjunto a esta nueva reorganización hormonal.
Para entender mejor este enfoque global, puedes leer más sobre nuestro acompañamiento de bienestar en la menopausia.
Por eso, te puedes encontrar con cambios en diferentes niveles:
🧠 Cerebro
Mayor sensibilidad al estrés, dificultad para desconectar, niebla mental.
Ejemplo:
Estás hablando con alguien y de repente quieres decir una palabra muy habitual para ti… pero no sale. Sabes que la sabes, la tienes “ahí”, pero no aparece en ese instante.
💓 Sistema emocional
Más reactividad emocional, irritabilidad o sensación de “todo me afecta más”.
Ejemplo de una conversación en consulta:
“Yo nunca había llorado en el trabajo. Un día, en una reunión mi jefe hizo un comentario sobre mi trabajo. Nada grave. En otras ocasiones me habría molestado, lo habríamos comentado después y ya está… pero ese día me quedé callada, sentí un nudo en la garganta y fui directa al baño. Cerré la puerta y me puse a llorar desconsoladamente. No entendía por qué me estaban afectando cosas tan pequeñas. Y ahí fue cuando me dije: ‘no puedo seguir así’.”
Estos cambios emocionales no aparecen porque “te falte actitud” o porque estés exagerando. Muchas veces forman parte de los primeros síntomas de la perimenopausia, especialmente cuando coinciden con alteraciones del sueño, cambios en el ciclo o más sensibilidad al estrés.
Si sientes que tus emociones han cambiado o que todo te afecta más, puede ayudarte revisar nuestro enfoque de psicología y emociones en la menopausia.
💤 Sueño
Despertares nocturnos, sueño más ligero o fragmentado.
En esta etapa también pueden aparecer sofocos y sudores nocturnos, que interrumpen el descanso y hacen que al día siguiente te levantes con menos energía.
La sudoración nocturna es uno de esos síntomas que muchas mujeres normalizan durante demasiado tiempo, aunque puede afectar directamente a la calidad de vida.
Ejemplo:
Te despiertas a las 3 de la madrugada pensando que ya podrías empezar con el día. Aunque estás cansada, aun así te cuesta volver a quedarte dormida.
⚖️ Metabolismo
Cambios en cómo gestionas la energía, el hambre y la grasa corporal.
También pueden aparecer cambios en la piel, más sequedad, pérdida de firmeza o una sensación de piel menos luminosa. En algunas mujeres, estos cambios se acompañan de sequedad vaginal o disminución de la libido, síntomas frecuentes pero todavía poco hablados en esta etapa.
Ejemplo:
A lo largo de esta etapa, muchas mujeres notan que su figura cambia. Lo que antes tendía a acumularse más en caderas y muslos (una forma más tipo pera) empieza a concentrarse más alrededor de la cintura y el abdomen (una forma más tipo manzana).
Si notas más hinchazón, cambios de peso o menos energía, puedes ampliar información en nuestra página de nutrición en la menopausia.
Síntomas frecuentes (y por qué se malinterpretan tanto)
Muchas mujeres llegan a consulta convencidas de que tienen varios problemas distintos al mismo tiempo.
Por un lado, sienten más ansiedad o se notan emocionalmente diferentes. Por otro, duermen peor y se despiertan varias veces durante la noche.
Además, notan que les cuesta concentrarse, que tienen menos energía, que aparece niebla mental en la perimenopausia o que han ganado peso sin haber cambiado demasiado sus hábitos.
También pueden aparecer otros síntomas de la menopausia o de la etapa previa, como:
irregularidades en los ciclos menstruales
cambios en el periodo menstrual
sofocos y sudores nocturnos
sequedad vaginal
cambios en la piel
alteraciones del deseo sexual o una mayor sensibilidad al estrés.
Lo que rara vez sospechan es que todos estos cambios pueden formar parte del mismo proceso biológico.
Y cuando se entienden de forma aislada, es fácil caer en la frustración de intentar solucionarlos uno a uno sin comprender el contexto completo.
No porque haya nada "mal" en su cuerpo. Sino porque su cuerpo está atravesando una etapa de transición que afecta simultáneamente al cerebro, al metabolismo, al sueño, al estado emocional, al sistema hormonal, a la densidad ósea, a la piel y a la salud sexual.
El problema no es que aparezcan síntomas.
El problema es que no se entienden como parte de un mismo proceso.
¿Te reconoces en varios de estos síntomas? En Shakti podemos ayudarte a entender qué está pasando en tu cuerpo desde una mirada integrativa y personalizada.
¿Qué puedes empezar a hacer ya?
No se trata de controlar más tu cuerpo.
Sino de acompañarlo mejor, entendiendo que el estilo de vida puede influir mucho en cómo atraviesas esta etapa.
🍽️ Nutrición
Una alimentación adaptada puede ayudarte a cuidar la energía, la inflamación, la composición corporal y la calidad de vida, especialmente cuando los niveles hormonales empiezan a fluctuar.
Es esta etapa es importante:
estabilizar glucosa
aumentar proteína
reducir picos de azúcar
Como explicamos desde la psiconeuroinmunología (PNI), la estabilidad glucémica influye directamente en energía y sistema nervioso.
Puedes seguir leyendo sobre alimentación y enfoque nutricional en nuestra página de nutrición en la menopausia.
🏃♀️ Movimiento
El entrenamiento de fuerza es especialmente importante en esta etapa porque ayuda a cuidar la masa muscular, el metabolismo y la densidad ósea, tres aspectos clave durante la perimenopausia y la menopausia.
También puedes consultar cómo trabajamos el ejercicio y el movimiento adaptado en la menopausia.
🧠 Sistema nervioso
En esta etapa de cambios, es muy importante recuperar tu bienestar emocional., reducir la hiperactivación y implementar rutinas de higiene del sueño.
Con el acompañamiento Shakti, te sentirás comprendida y guiada, y obtendrás herramientas para que te sientas más fuerte, serena y en equilibrio como nunca antes.
Para profundizar en descanso, estrés y regulación emocional, visita nuestra sección de psicología y emociones en la menopausia.
Cuándo pedir ayuda
Si los síntomas afectan a tu calidad de vida, tu descanso, tu estado emocional, tu deseo sexual, tu piel, tu energía o tu periodo menstrual, es importante no normalizar el malestar.
También conviene pedir ayuda si tienes antecedentes familiares relevantes, dudas sobre la evolución de tus síntomas, cambios muy marcados en tus ciclos o si estás valorando opciones médicas como los tratamientos hormonales sustitutivos. La decisión debe tomarse siempre de forma individualizada y con acompañamiento profesional.
Acompañar esta etapa de forma personalizada puede marcar una gran diferencia.
En Shakti acompañamos a mujeres en esta transición desde una visión integrativa, es decir, no analizamos síntomas de forma aislada, sino el contexto completo de cada caso: hormonal, metabólico, emocional y de estilo de vida.
Puedes conocer mejor nuestros programas integrativos para la menopausia y ver qué tipo de acompañamiento encaja más contigo.
En la primera evaluación inicial, nos tomamos el tiempo de entender qué está pasando en tu cuerpo para poder ponerle nombre, contexto y dirección a lo que estás sintiendo.
Porque cuando entiendes el origen, deja de ser una lista de síntomas… y empieza a tener sentido.
“Lo que no se nombra, se confunde. Y lo que se entiende, se puede transformar.”
La perimenopausia no empieza con un diagnóstico.
Empieza con pequeñas señales que, juntas, cuentan una historia: cambios en los ciclos menstruales, peor descanso, sofocos y sudores nocturnos, más irritabilidad, niebla mental, cambios corporales, sequedad vaginal o una energía que ya no responde como antes.
Y cuando esa historia se entiende, deja de vivirse como un problema… y empieza a vivirse como la transición natural que es.
¿Sientes que algo ha cambiado en tu cuerpo, tu energía, tu periodo menstrual, tu descanso, tu piel o tu estado emocional? Reserva tu evaluación inicial gratuita y empecemos a entender juntas qué está pasando en esta etapa previa a la menopausia.

